Susana Navarro Rojas — Copec
Susana nació en una familia muy pobre. Vivía en un campamento en una casa con piso de tierra y un baño común. Había miseria, pero sin embargo tuvo una gran bendición: su mamá estaba siempre en casa, inculcando a sus dos hijos que debían estudiar. Con mucho esfuerzo y disciplina logró ser profesora de Educación Básica, con especialidad en Ciencias. Mientras estudiaba su carrera, su hijo Pablo, de 3 años, sufrió un trágico accidente que lo dejó con un retraso neurológico, obligándola a postergar sus estudios por varios años. Se tituló de profesora y ya hace varios años es directora de la Escuela Presbiteriana El Salvador, La Granja. Con el apoyo incondicional de su familia y de su equipo, logró que su escuela fuese reconocida por el Mineduc como una de las 25 escuelas con menor acoso escolar dentro de 11.000 establecimientos educacionales del país. En 2013, fueron destacados en Nueva York como la Mejor Escuela del continente. Hoy sigue adelante con su iniciativa siendo un aporte país en la educación de nuestras futuras generaciones.