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Una mujer que desde muy joven tuvo que asumir responsabilidades que no le correspondían, lo que la expuso a la soledad y a la violencia

Una mujer que desde muy joven sintió que estaba creciendo demasiado rápido y cuando encontró al amor de su vida, terminó en una triste historia

El martes 14 de noviembre se mostró en «Carmen Gloria a tu servicio» una historia real de violencia representada Loreto Aravena, quien cumplió el rol de interpretar a Irene, una joven que al igual que otras tantas mujeres de nuestro país, se tuvo que enfrentar a la violencia y al abandono constante y sólo el sueño de lograr tener una familia, la volvió en una sobreviviente.

Hay distintas formas de ejercer violencia contra la mujer. Saber identificar sus diferentes expresiones, es un factor clave para prevenirla.

Estudiantes Soymás realizando cierre de taller grupal sobre violencia de género

Según cifras de ONU Mujeres, a nivel global, 736 millones de mujeres han sufrido algún tipo de violencia. Dicho de otra manera, una de cada tres mujeres ha experimentado estos actos. En Soymás no estamos lejanos a esa realidad, y es que de las madres adolescentes que estudian en la Fundación, el 71% ha sido víctima de violencia en sus distintos niveles.

Se entiende por violencia contra la mujer a todo acto de violencia por razones de género que pueda tener como resultado un sufrimiento o daño tanto físico, sexual o psicológico.

Solo por el hecho de ser mujeres, presencian distintas formas de violencia de parte de sus parejas, exparejas, familiares y su entorno. La violencia contra las mujeres es un problema presente en todas las culturas y sociedades al rededor del mundo y, en Chile, no es la excepción, ya que según informa el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG), solo en el primer mes de este año, ya se contabilizan 20 femicidios frustrados y 6 consumados.

Tipos de violencia contra la mujer

Violencia económica: se refiere al control a través de la dependencia financiera de otra persona, en la mantención personal y/o de los hijos o hijas, muchas veces por medio de amenazas y manipulación con la no entrega de pensión de alimentos.

Violencia psicológica o emocional: este tipo de violencia es una de las más comunes, y por lo mismo, una de las que es más difícil detectar. Consiste en provocar miedo y control de la mujer mediante la intimidación; humillaciones, presión emocional, restricciones, control, aislamiento, acoso y amenazas con causar daño a personas, hijos o hijas. 

Violencia física: Esta se ejerce cuando se emplea fuerza física contra las mujeres, causando daño o sufrimiento que afecte su integridad. Este tipo de violencia se presenta en distintos grados como; patadas, bofetadas, golpes, jalando del cabello, empujones, quemaduras, agarrones, golpes con objetos e incluso obligándola a beber alcohol o consumir drogas. En casos extremos, estos actos pueden llegar al femicidio consumado o frustrado.

Violencia sexual: cuando una mujer es obligada a realizar actos sexuales, muchas veces mediante la fuerza física o psicológica. En estas prácticas sin el consentimiento de la mujer, se incluyen; relaciones sexuales forzadas, manipulación a través de actos sexuales, acoso sexual y exposición a actividades de carácter sexual no deseadas. Recuerda: ¡no es no!

¿Qué hacemos en Fundación Soymás para combatir la violencia de género?

Nuestro modelo de intervención se centra en el apoyo psicológico a las madres,  por medio de talleres grupales a cargo de psicólogas del área biopsicosocial de Soymás, que tienen como objetivo fomentar el reconocimiento de estas experiencias de violencia de género en la pareja, en donde:

  • Se capacita a las estudiantes para que logren su autonomía e independencia financiera.
  • Fortalecemos sus redes de apoyo y trabajamos el concepto de “no estoy sola”.
  • Identificamos qué es la violencia, cómo prevenirla y reconocerla.
  • Realizamos talleres especializados para madres que hayan sido víctimas de violencia.
  • Por último, prevenimos que sus hijos o hijas sean parte de este círculo de violencia.

La Sociedad de Psiquiatría y de Neurología de la Infancia y Adolescencia, SOPNIA, publicó en su última número 2022 el artículo de investigación que habla de pobreza, traumas tempranos, déficit atencional y deserción educacional.

La deserción ha sido una constante en los últimos años dentro del programa anual que brinda Soymás para madres adolescentes, alcanzando niveles sobre el 40% en el año 2022.

Es por esto, que el equipo de Investigación de la Fundación, liderado por el Dr. Rodrigo Aguirre, trabajó durante el 2022 en la elaboración de este artículo para aportar una perspectiva científica al quehacer de la Fundación, enfrentando con esa mirada las acciones de intervención desplegadas y sus problemáticas.

Son múltiples las variables que inciden en la deserción, algunas de ellas atribuibles al individuo, otras a la metodología del programa académico, y otras muchas al contexto familiar y social, pero el equipo de investigación se enfocó en dos poderosos influyentes de deserción: 

“De manera intencionada, decidimos investigar con mayor profundidad dos variables en particular, la presencia del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el antecedente de maltrato infantil. Ambas condiciones se encuentran sobrerrepresentadas en contextos de pobreza y, desde la teoría, deberían ser poderosos influyentes en deserción”. Cuenta Ximena Carrasco, neuropediatra y parte de la unidad de investigación Soymás.

Es así que se constató que, al menos, un 40 % de las estudiantes de Soymás cumple con criterios de TDAH, y un 30% adicional manifiesta síntomas sugerentes. Por otro lado, basándose en la encuesta ACES (Adverse Chidlhood Experiences Scale), que evalúa 10 tipos de maltrato, se observó que un 50% de las estudiantes evaluadas con el instrumento en los años 2021 y 2022, ha sufrido 3 o más ACEs en su niñez y un 21% ha sufrido 7 o más.

“En la adolescencia en particular, población foco del quehacer de la Fundación Soymás, el TDAH constituye un factor de alto riesgo para incurrir en criminalidad, accidentes, consumo de alcohol, tabaco y drogas ilícitas, como asimismo para adquirir enfermedades de transmisión sexual y tener embarazos no-planificados. En resumen, podemos conceptualizar lo expuesto como uno de los tantos “círculos de daño” posibles en contextos de adversidad psicosocial”, Cuenta Ximena Carrasco.

El desafío que surge a raíz de la publicación, es intervenir en los elementos de este círculo de daño. Como también, diseñar un modelo personalizado de intervención de acuerdo a los riesgos, daños y recursos protectores de cada joven madre participante en el programa anual que brinda Soymás.

Lee el artículo completo aquí: